El 26 de junio de 2026, CREA-CI (Foggia, Italia) organizó el Living Lab «La quinoa en sistemas agrícolas mediterráneos resilientes» en el marco del proyecto PRIMA WaterMellon. El evento reunió a investigadores, agricultores, técnicos y otros actores clave con el objetivo de fomentar la colaboración, intercambiar conocimientos y explorar el potencial de la quinoa como cultivo resiliente para la agricultura mediterránea.
El Living Lab contó con la participación de 25 asistentes, en su mayoría agricultores, y combinó presentaciones sobre el proyecto, sesiones de debate y una visita a las parcelas experimentales de quinoa de CREA-CI. Siguiendo la metodología de los Living Labs, los participantes compartieron activamente sus conocimientos y experiencias, contribuyendo a la cocreación de soluciones innovadoras para impulsar una agricultura más resiliente frente al cambio climático.
Durante la sesión inaugural, Michele Rinaldi (CREA-CI e investigador principal de CREA en el proyecto WaterMellon) presentó los objetivos del proyecto, centrados en mejorar el nexo Agua-Energía-Alimentos (Water-Energy-Food Nexus) mediante sistemas agrícolas integrados y técnicas de captación de agua. Asimismo, destacó la importancia de evaluar la sostenibilidad agronómica, ambiental y económica de las soluciones propuestas para garantizar su viabilidad a largo plazo.

Photo credit: CREA
Por su parte, Danilo Marandola (CREA-PB) explicó la metodología participativa del proyecto, subrayando cómo los Living Labs favorecen el diálogo continuo entre la investigación y el sector agrícola, permitiendo desarrollar soluciones adaptadas a las necesidades reales de los agricultores.
Las actividades experimentales desarrolladas en CREA-CI fueron presentadas por Emanuela Infantozzi (doctoranda de la Universidad de Basilicata), quien destacó el potencial de la quinoa como cultivo tolerante a la sequía y a la salinidad, especialmente adecuado para sistemas de agricultura de conservación. Los ensayos en curso evalúan su adaptación a las condiciones mediterráneas, la eficiencia en el uso del agua y su integración en sistemas de cultivo sostenibles.

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Durante el debate también se abordaron los principales retos para la implantación de este cultivo, entre ellos la optimización de las prácticas agronómicas, la adaptación varietal y el desarrollo de una cadena de valor completa, desde la producción de semillas hasta la comercialización. Asimismo, Francesco Ciavarella (doctorando de la Universidad de Foggia) presentó diversas prácticas de agricultura de conservación, como la rotación de cultivos, el laboreo mínimo y la gestión de los residuos vegetales, como estrategias complementarias para mejorar la retención de agua en el suelo y aumentar la resiliencia frente al cambio climático.
El Living Lab concluyó con un cuestionario dirigido a los participantes, cuyos resultados reflejaron una elevada preocupación por el cambio climático, con una puntuación media de 4,5 sobre 5. Entre las principales necesidades identificadas para favorecer la adopción de la quinoa en los sistemas cerealistas mediterráneos destacan:
- la validación de protocolos agronómicos;
- la mejora de la gestión del riego;
- el desarrollo de variedades adaptadas a las condiciones mediterráneas;
- la realización de evaluaciones económicas del cultivo;
- la creación de una cadena de valor organizada para la quinoa;
- el impulso de nuevas actividades demostrativas; y
- el fortalecimiento de la cooperación entre investigadores, agricultores, asesores y el sector agroalimentario.
Los participantes coincidieron en que la incorporación exitosa de la quinoa a los sistemas agrícolas mediterráneos dependerá tanto de los avances científicos como del desarrollo de una cadena de valor sólida y sostenible.
El evento también tuvo repercusión en los medios de comunicación locales, con una publicación en el periódico L’Attacco, mientras que un artículo técnico sobre la iniciativa se encuentra actualmente en proceso de publicación en la revista nacional Terra e Vita.